Desde nuestra clinica osteopatica en Barcelona, sabemos que la lumbalgia se traduce en un dolor específico fuerte y punzante en la zona inferior o baja de la espalda que causa dificultad de movimiento, espasmos o molestias a ambos lados de la columna vertebral y que mejora en buena medida con reposo y descanso. Afecta tanto a jóvenes como a adultos y ancianos, siendo una de las causas más comunes de baja laboral. Los motivos tienen que ver con las posturas inadecuadas, la obesidad o los esfuerzos físicos excesivos.

Evitar el sedentarismo e iniciar actividades como la natación pueden ayudar a mejorar sus síntomas. Sin embargo, existen centros especializados en tratar este tipo de síntomas y dolencias a partir de la osteopatía, una técnica de diagnóstico y tratamiento encaminada al alivio del dolor que relaciona todos los sistemas del cuerpo con la recuperación del equilibrio orgánico general. Los usuarios que estén buscando una clinica osteopatica en Barcelona tienen a su disposición profesionales que llevan a cabo procedimientos seguros, teniendo en cuenta la edad, la salud y el sexo del paciente entre otros factores. El deterioro de alguna función visceral suele estar relacionado con el sistema musculo-esquelético, reflejando indicios de problemas vinculados a enfermedades internas. El cometido del osteópata consiste, así, en restablecer la correcta funcionalidad del organismo devolviendo la salud al cuerpo.

Las sesiones de osteopatía consisten en un tratamiento de varias fases. En un primer análisis, el especialista realiza una serie de preguntas al paciente con el propósito de conocer su verdadero estado de salud. Posteriormente, se lleva a cabo un examen físico para empezar a tratar al paciente de la manera más adecuada, orientada a la sintomatología detectada. Para finalizar se dan una serie de consejos o recomendaciones al paciente sobre hábitos saludables para mantener un excelente estado de salud.

Los tratamientos de la lumbalgia con osteopatía suelen consistir en varias fases en las que el especialista llevará a cabo una exploración con la que intentará evaluar el estado de la musculatura, los huesos y el sistema nervioso. Una vez se inicia el tratamiento, el osteópata se centra en particular en el área lumbo-pélvica. Para acabar intentará normalizar la zona lesionada consiguiendo una mayor estabilidad en las lumbares. El tratamiento se basa en liberar las tensiones que ocasionan el dolor en las vértebras lumbares adaptándose al estado del paciente para que, casi de forma inmediata, éste pueda notar un descenso de la molestia o dolor y una mayor movilidad.